Los problemas dentales tienen muchas causas y cuando aparecen son casi siempre una fuente constante de preocupación. Pueden ser problemas congénitos, en los que una incorrecta formación mandibular haga que el alineamiento dental sea inapropiado. También pueden ser problemas traumáticos, generalmente con rotura de los incisivos superiores. Y como último origen podemos citar las causas alimentarias, en las que un deficiente aporte de materiales abrasivos conduce a un sobrecrecimiento dental. El hecho de que los roedores estén adquiriendo mayor esperanza de vida, gracias al cuidado que les prestamos, está haciendo que se puedan ver problemas dentales probablemente achacables a la edad. Así, se pueden ver desviaciones excéntricas de los incisivos que obligan a un cuidado periódico.
¿Cómo puedo darme cuenta de que le está pasando esto?
A veces es muy sencillo, como en el caso de la rotura traumática de los incisivos o su crecimiento excesivo. Pero en el caso de que los problemas se deban a alteraciones de los premolares y molares, el diagnóstico es muchísimo más complicado. La mayor parte de las veces, lo único que se aprecia es una disminución, una ralentización o una ingesta caprichosa. Cuando el proceso ya está más avanzado, puede apreciarse una dificultad para tragar la saliva, con lo que el pelo de alrededor de la boca aparece húmedo.
¿Qué puedo hacer para solucionar el problema?
La respuesta es la misma para cualquiera de los problemas dentales. Se debe acudir al veterinario. Sólo un veterinario puede hacer una correcta exploración de los dientes de una chinchilla. La fotografía de la derecha muestra un incorrecto desgaste de los incisivos por haberse producido un giro hacia la derecha con rotación de los inferiores. En la de la izqiuerda se aprecia un sobrecrecimiento de las muelas superiores con formación de unos picos que se clavan en los carrillos.
¿Cómo puedo prevenir este problema?
Hay problemas dentales que no se pueden prevenir, pero sí podemos evitar la mayoría de las causas. Se deben evitar los golpes en la cara, así que es preferible no situar a las chinchillas en lugares elevados o ser sostenidos en brazos por personas inexpertas o asustadizas. Sin embargo, podemos hacer mucho para prevenir ciertos problemas dentales. Se ha comprobado que las chinchillas salvajes apenas tienen problemas dentales, por lo que se ha establecido que no estamos haciendo algo bien con las chinchillas criadas en cautividad. Se piensa que el factor fundamental para la prevención de los problemas dentales es la administración de una alimentación correcta que facilite el normal desgaste de los dientes, lo que pasa por suministrar alimentos poco energéticos con alto contenido en fibra. Una buena provisión diaria de heno es obligatoria. Además, se le pueden ofrecer frutos secos con cáscara, como las avellanas o las nueces, o ramas de árboles. También puede ser adecuada la administración de ciertos vegetales como la alfalfa o las hojas de endivias o zanahoria. Existen también ciertos “juguetes” útiles para este fin, como pueden ser los bloques de calcio o sal y los juguetes de madera.






